mayo 2018

Infoalimentos responde

¿Qué diferencia existe entre los granos enteros o integrales, los granos refinados, los granos enriquecidos y los multigranos?

• Los granos enteros o integrales son granos sin refinar que conservan las tres partes que los componen (salvado, endospermo y germen). Son fuente de fibra y otros nutrientes importantes, como el selenio, potasio y magnesio. Se consumen enteros como un único alimento (por ejemplo, el arroz integral o las palomitas de maíz); o rotos, molidos o en copos como ingrediente de alimentos (por ejemplo: en cereales, panes y galletitas saladas). Algunos ejemplos de granos enteros son el trigo sarraceno, el trigo burgol, la avena, la harina de avena, los copos de avena, la cebada integral, el centeno integral, el maíz pisingallo (palomitas de maíz), el arroz integral, el mijo, la quinoa y sorgo.

Nutrición y estilos de vida

Granos enteros o cereales integrales

Contienen todos los nutrientes, lo que les confiere muchos beneficios para la salud. Los granos enteros o cereales integrales son los granos de diferentes cultivos (como el trigo, el maíz, el centeno, la avena, el arroz y la cebada) que conservan las tres partes que las componen (salvado, endospermo y germen). 

Inocuidad de los alimentos

Brotes o germinados

¿Qué debemos tener en cuenta antes de consumir brotes o germinados? Si bien los brotes o germinados ofrecen beneficios nutricionales (son fácilmente digeribles y reducen o eliminan los «antinutrientes» presentes en algunos alimentos), también pueden presentar riesgos para nuestra seguridad alimentaria si no se aplican las medidas adecuadas.

Los brotes se obtienen de germinar semillas de cereales (como trigo, avena, cebada, arroz) y de legumbres (como soja, alfalfa, porotos mungo o aduki, lentejas, arvejas, garbanzos). Las semillas de chía, sésamo y girasol, la cebolla y las plantas de la familia de las crucíferas (rábano, rabanito, brócoli, coliflor) también pueden producir brotes.

Medios

Cómo podés identificar si una dieta no es fiable

Por: Silvio D. Schraier (*)

Hay mitos sobre los regímenes en que es mejor que dejes de creer.

Nota publicada en TN Con Bienestar.

Hay mitos sobre los regímenes en que es mejor que dejes de creer. Hay ideales de belleza, promesas de curación de enfermedades, de salud casi eterna, de desintoxicación, y otras sugerencias que nos hacen seguir dietas milagrosas para bajar de peso y no recuperarlo jamás. Brillantes regímenes para combatir los tóxicos de la vida cotidiana.

«La dieta que salvará su vida», consignaba un libro de los años 70. ¡Qué tontera sería no realizarla!. Si no la hubiéramos practicado, nuestra vida, irremediablemente, no se habría salvado.

Ahora, a todos los que no la seguimos y cómo yo, hoy, 40 años después seguimos vivos, ¿que nos pasó? Y, por ejemplo, yo ahora estoy escribiendo esta nota.
Durante muchísimos años se vienen promocionando dietas fabulosas “de moda” que duran una temporada en los estantes de las librerías o de los puestos de diarios; la temporada siguiente aparece otra dieta fantástica que no va a fallar. Ahora, pensemos; si la de la temporada anterior fracasó, ¿por qué no va a tener la misma suerte la de este año?

Los médicos especialistas en nutrición llamamos “dieta de moda” a la que promete cosas maravillosas, con mínimos esfuerzos y que sus beneficios durarán el resto de nuestras vidas. No importa si la dieta de moda se publicó hace una semana o en el siglo XV.

En general tienen nombres muy llamativos en idiomas extranjeros, mencionan que provienen de una universidad famosa de algún otro país como Estados Unidos o de alguno europeo. Casi siempre, su autor es un “famoso” profesor de dicha casa de altos estudios.

Suele siempre tratar de explicar los fenómenos con términos aparentemente científicos que justifican lo que nos pasa: engordamos porque nuestro metabolismo está desacelerado o porque consumimos harinas, por dar sólo un par de ejemplos.

Cómo poder saber si estás ante una dieta de moda

La realidad es que la nutrición es una ciencia que forma parte del resto de la medicina y, cómo tal, tiene rigurosidad.

Entonces, si no soy médico, si no estudié nutrición, ¿soy totalmente vulnerable? Desde ya que no. Primero, preguntate si no estás frente a una dieta de moda: ¿me promete que con poco esfuerzo, tenga un éxito rápido y que me dura toda la vida? ¿la escribió un afamado médico de una no menos famosa universidad extranjera?

Segundo, gracias a nuestra ilimitada capacidad de ingresar en Internet: ¿por qué no te metés y curioseás Probablemente llegues a la conclusión que esa “dieta mágica” sólo se repite en los buscadores en el mismo lugar.

Tercero, si buscás la biografía del autor, seguramente, verás que sólo escribió esa dieta.

Cuarto, si investigás en la página oficial de la universidad citada y buscás al mencionado profesor, verás en la mayoría de las veces que no es realmente de esa casa de estudios o que, si lo fue, la abandonó hace muchísimos años.

Quinto y tal vez debería ser lo primero, consultá a tu médico especialista en nutrición o a un licenciado en nutrición o tu médico de confianza.

«Lo mejor es consultar a tu nutricionista si querés empezar una dieta»


(*) Médico especialista universitario en Nutrición, subdirector de la Carrera de Médicos Especialistas en Nutrición de la Fundación Barceló (MN: 57648). El Dr. Schraier es también Coordinador General de InfoAlimentos.

Fuente: https://tn.com.ar/salud/nutricion/como-podes-identificar-si-una-dieta-no-es-fiable_867173/

 

 

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Infoalimentos responde

¿Los alimentos orgánicos son más naturales que los convencionales?

En el imaginario popular se suele asociar el término “orgánico” al término “natural”. Se cree que una fruta o verdura orgánica no fue sometida a ningún proceso de mejoramiento, y no es así. Las frutas y verduras que hoy comemos, sean o no orgánicas, son resultado de procesos de mejoramiento y selección que se remontan a miles de años atrás. Basta con investigar cuáles son los ancestros de todas las verduras y frutas que comemos para ver cómo han cambiado hasta llegar a ser como las conocemos hoy. También se suele creer que lo orgánico es “natural” porque no contiene pesticidas. Esto tampoco es real. La producción orgánica utiliza productos fitosanitarios que deben estar autorizados para esta práctica agrícola.

Infoalimentos responde

¿Debo preferentemente consumir alimentos cuya etiqueta o envoltorio dice “natural”?

Repensemos qué significa “natural”. Una definición podría ser “tal y como se halla en la naturaleza” o “que no pasado por ningún proceso, mezcla o elaboración”. Nada de lo que comemos es natural. El hombre, hace miles de años a través de la agricultura y hoy también a través de la ciencia y la tecnología, busca mejorar los alimentos perfeccionando su forma, sabor, duración y valores nutricionales, entre otras características. Basta con investigar cuáles son los ancestros de todas las verduras, cereales y frutas que comemos para ver cómo han cambiado hasta llegar a ser como las conocemos hoy. ¿Sabías por ejemplo que el ancestro del tomate era altamente tóxico?

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