Hasta el 75 por ciento del sodio diario que ingerimos proviene de alimentos procesados; especialistas advierten el riesgo de problemas cardiovasculares.
Nota publicada en el diario La Nación.
Desde hace 10 años diferentes organizaciones como la OMS, la WASH (Acción Mundial de Sal y Salud), OPS (Organización Panamericana de la Salud), entre otras asociaciones realizan campañas de concientización sobre la sal con el fin de reducir su consumo y evitar el riesgo de hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, insuficiencia renal y accidente cerebrovascular.
Durante la Semana Mundial de la Sensibilización sobre la Sal, la OMS y OPS, recomendaron que el consumo de sal sea de un máximo de 5 gramos por día, cosa que no ocurre en la Argentina donde el mismo llega a 12 gramos diarios, es decir entre 2 – 3 veces más alta que la cantidad saludable.
En muchos casos hasta el 75 por ciento de la sal proviene de alimentos como los panificados, embutidos, fiambres, pizza, sopas, y otras comidas, por lo que los médicos refuerzan la idea de no salar de más los alimentos que ya vienen con una carga de sodio desde su elaboración.
«El gran problema es que la sal está oculta en muchos de los alimentos procesados, incluso en algunos que no necesariamente tienen un sabor salado, y que además cada vez forman un componente más importante de nuestra comida cotidiana», explicó a LA NACION Judith Zilberman, médica cardióloga especialista en Hipertensión Arterial del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA).
Según la última encuesta nacional de factores de riesgo de enfermedades no transmisibles (ENFR 2013) realizada por el Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina 9 de cada 10 personas se controlaron la presión arterial en los últimos dos años, con una prevalencia de presión arterial elevada del 34,1%.
LA SAL OCULTA |
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Y la prevalencia de hipertensión arterial en mayores de 64 años fue del 62,1%, lo que casi quintuplicó a la observada en personas de 18 a 24 años. En este marco el Ministerio de Salud realiza la campaña «Menos Sal Más Vida», tendiente a la reducción de la sal en panificados y alimentos procesados.
En este contexto en el año 2013 se aprobó la Ley Nacional Nº 26.905 que regula el Consumo de Sodio, el objetivo de esta norma es disminuir el impacto de las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión arterial, reduciendo el contenido de sodio en los alimentos procesados y eliminando saleros de los locales de venta de comida. La ley ha logrado que más de 500 alimentos con alto contenido de sodio comiencen a reducir este mineral.
«La ley plantea la reducción progresiva de la sal contenida en los alimentos procesados hasta alcanzar los valores máximos en cada grupo alimentario, fijados por la cartera sanitaria nacional; regula la fijación de advertencias en los envases sobre los riesgos del consumo en exceso de sal; promueve la eliminación de los saleros en las mesas de los locales gastronómicos y fija el tamaño máximo para los envases en los que se venda sal no superar los 500 mg, entre otras disposiciones», explicó Zulema Stolarza, presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición.
La experta, afirmó que el exceso de sodio que ingresa habitualmente a nuestro organismo proviene de tres fuentes:
– La sal que se utiliza en la cocina para la elaboración de alimentos.
– La que se agrega en la mesa.
– Los alimentos procesados, envasados o enlatados, que utilizan sal para la conservación de los mismos.
«Los pacientes hipertensos deben consumir alimentos reducidos en sal, evitar los procesados ricos en sal y no utilizar el salero en la mesa. Toda persona hipertensa o con antecedentes familiares de hipertensión arterial, debe hacer prevención y disminuir el consumo de sal, realizar más actividad física, evitar el tabaco y el alcohol, comer frutas y verduras, y realizar un chequeo preventivo anual», concluyó Stolarza.
Alimentos a evitar
La médica especialista en nutrición e hipertensión arterial, Analía Yamaguchi, afirmó que hay varios alimentos que debemos evitar para no caer en el consumo excesivo de sodio.
«Debemos evitar toda clase de embutidos, pescados y aves de corral salados en lata o procesados; jamón ahumado; queso salado; maní salado; comidas en lata, galletitas saladas; pochoclos salados; papas fritas «chips», nueces saladas; sopas en lata o polvo; caldo de cubitos; vegetales en salsas congeladas comerciales», precisó la especialista de la SAN.
«También hay que evitar la sal de condimento; mezclas de condimentos; polvos para ablandar la carne; glutamato monosódico; kétchup; mostaza preparada; rábano picante preparado; salsa de soja; salsa para carne y barbacoa en botella y las aceitunas, como factores de una alta ingesta de sodio», agregó.
La importancia de cuidarse de los alimentos con «sal oculta».
Hasta el 75 por ciento del sodio diario que ingerimos proviene de alimentos procesados; especialistas advierten el riesgo de problemas cardiovasculares.
Consejos para reducir la cantidad de sodio en la dieta
– Usar menos sal cuando se cocina
– Evitar los alimentos procesados ricos en sal (como por ejemplo: embutidos, panes, quesos, conservas, precocidos, etc.)
– No añadir sal a la comida al sentarse en la mesa
– En lugar de sal, usar otras especias, hierbas aromáticas (tomillo, orégano, pimienta, ajo, albahaca, jengibre), zumo de limón, ajo fresco o en polvo
– En los restaurantes pedir platos o menús sin sal
– Leer las etiquetas de los envases de los alimentos
– Reemplazar el pan normal por pan sin sal
– Reemplazar alimentos enlatados por naturales (por ejemplo, tomate en lata por tomate fresco)
– Buscar nuevas recetas que incluyan alimentos con poco sodio
Por: Víctor Ingrassia
Fuente:
http://www.lanacion.com.ar/1877170-la-importancia-de-cuidarse-de-los-alimentos-con-sal-oculta
6 de marzo de 2016

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